Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

viernes, 28 de abril de 2017

Ilumina mi corazón . Capítulo 44 ( segunda parte)

Hola  ¿cómo les  va?  Les traigo   un  nuevo  fragmento de mi novela .  Hoy  sabrán que  ocurre   con  la  salud  de  Amelia.
Capítulo 44


Amelia  estaba  vestida  con una  túnica  blanca,    su  cabello se  encontraba  suelto. Tenía  frío y   sueño.  Minutos  antes  ,  Kelly le dio un vaso de agua con una pócima     .  Naltucien  y   la  ayudante de  Firond  le hicieron    acostar  en  una  mesa  de  piedra  en donde  los  elfos negros  hacían sus rituales.  Heli y Gilraren cantaban  una  canción en lenguaje   desconocido   que  Amelia  suponía que era elfo.
Sebastián  Luke  y  Adremelech   velaban en distintos puntos    de la  gruta.  Mientras  Idris,  Lórindir  y otro dragón al que Sebastián no recordaba el nombre la custodiaba  por  afuera.  Por  si  acaso   Úvatar  fuera   a escapar  y atacar.
Los  cantos  provocaron dolor  de  cabeza  en Sebastián  .  El lugar  donde  yacía  Amelia  brillaba con una luz  tan fuerte  que  cegaba al vampiro.  Sebastián miró  con miedo   cuando  Firond   clavó  una  daga en el pecho de  Amelia.  Tuvo que recurrir  a toda   su fuerza  para  no impedir que  el curador  hiriera  a  Amelia con el fin de  sanarla según le explicaron  días antes.
Amelia  grito, un olor  azufre  salió y  la luz    terminó   de  forma  repentina  .  Heli  y  Gilraren cantaban  sin cesar  .  Is  se acercó   y  con su llama  eliminó  todas  las  sombras.  Sebastián    miró asombrado como   Amelia    aún brillaba  y  Firond  le colocaba algo   en el cuello. Parecía que  todo estaba marchando  bien  cuando  de repente  se  oyó una  risa  siniestra Úvatar había escapado  e  iba por  Amelia.
Úvatar   aunque  se encontraba  exhausto se  sentía  feliz por  fin  iba a  obtener  el alma  de  Amelia .  Para  escapar  peleó y  casi mató   a  su propio  hijo.  Aún no podía   creer  que ese  muchacho  de ojos  negros  y rostro común tuviera algo de su sangre.
Lo observó durante semanas  mientras   Khalid  lo vigilaba   día  y noche.  Siempre  triste por la muerte  de su madre.  El demonio elfo   espió y aprendió todo   sobre  su guardián mientras  fingía   dormir .
No es  que   el   tonto  recolector   hablará  mucho    o  su rostro expresaba  emoción.   Lo hacía  en contadas ocasiones  que  Úvatar   tomó en  cuenta.  Amelia  estaba  a punto  de  ser  operada    y él tenía que  huir.  Era  cuestión  de vida   o muerte.
Khalid  tembló anticipando los tornados que  asolaban   el lugar  donde  estaba  preso   Úvatar.   Fue  a  comprobar    la montaña  de hielo.  Cuando  esta  se  resquebrajó     el  hielo cortante     se  incrustó  en el cuerpo de  Khalid.
Úvatar   apenas  tenía  fuerza   iba a tomar  el alma   de su  guardián  cuando  se dio cuenta de que era  su hijo.  Alegre  porque   al matarlo  iba  a   obtener  más  poder.  No  se dio cuenta de que  tres  figuras  extrañas    llegaban en ese preciso instante.
Reconoció a  Seirim:unos  de los  bastardos  de  Baal .  El demonio con  furia y  rapidez     le  lanzó   un rayo  que lo  alejó   de  su objetivo.  Mientras  Amnras     intentaba  congelarlo.   Una  mujer   rubia  vestida    de  azul fue   a socorrer  a  Khalid .
Úvatar quiso  atacarla  pero    ni Seirim.  ni  Amnras   le dejaron  opción.   Tuvo que huir para no volver  a  ser  apresado.   Era  primordial presentarse   al lugar  donde  a  Amelia  la  operaban, antes que  sus  enemigos  den la voz  de alarma.
Se convirtió  en lluvia   negra    para  inutilizar  a las  dragones    y  convertirlos en piedra.  Luego entró sigilosamente   a la  gruta  de plata.
Se contentó    de llegar en el preciso  instante  que  Amelia   estaba  siendo curada. Dos mujeres  hacían    una  barrera de energía    y purificaban    a la  humana.  Se  rio  por  fin iba a lograr  lo que tanto deseaba   y por  lo que lucho.   Adremelech  uno    de los  demonios  que más  temía  Azidahaka    fue  a embestirlo  y  le  lanzó  una sustancia  venenosa   que lo  volvió  lento.
Úvatar     a pesar  de  casi no tener  poder  hizo que  el  suelo de roca  fuerte  y dura  se convirtiera  en tierra pantanosa  y atrapara  a  todos    .   La  gruta  de plata    que  tenían    cristales  de luz    y  agua  pura  alrededor  .  Se  volvió negra , los  cristales  explotaron  y   el  agua    se  transformó en una sustancia negra y aceitosa .  Un  olor  azufre y muerte se impregnaron en el ambiente.

Heli y  Gilraren  dejaron  de  cantar.  Úvatar   sin perder  tiempo  fue  hasta  el  lugar  donde  se  encontraba   Amelia.  Ella  estaba     débil     recuperándose de la purificación .  Pronto la oscuridad iba a  tomar  su  alma.  Sebastián no podía  ver nada    el  olor  azufre    y  el suelo  pantanoso  le impedían  moverse. Debía hacer algo, pero por más que intentaba   no podía hacer nada  Solo  ver  como  Amelia   volvía  ser  esclava del demonio de los ojos  rojos.
— Amelia ,  huye.
De   la  tierra  fangosa   salió una planta  de espinas  rojas   que  goteaba  sangre y  que se incrustó   por las piernas de  Sebastián   recorriendo todo su  cuerpo  hasta   acallar al vampiro .  Sebastián intentó gritar una vez más, pero  no pudo.
Amelia   estaba en trance  la oscuridad.  Sintió la presencia  de  Úvatar  y  como este le  absorbe  sus poderes  y su  vida. Se  rindió  a lo que parecía inevitable  .  Cerró  los   ojos  y   concentrándose  en el rostro de su  madre y  de su hermana.  Se  despidió de ellas  y   por su rostro   rodaron algunas  lágrimas. Luego    pensó  en  Sebastián,  ella  hubiera deseado  tener más tiempo junto  a  él.   Hubiera dado cualquier  cosa por  besarlo una  vez, por  sentir     el calor  de su  cuerpo  y  uno  de sus   abrazos.
Sebastián no  dejaba  de   luchar   , esperando  liberarse  aunque  cada  movimiento  por   leve que  fuera  hacía  que la planta  espinosa  se  le insertará más  en su piel   lo desangraba.  Cerró  los  ojos  cansado  y con miedo que  Úvatar  fuera a  triunfar.  Fue  cuando  sintió un  leve picazón  y oyó la  voz  de  Is.
— No te rindas.    Amnras   están   a punto  de incendiar  la roca. Para debilitar  el hechizo   que  infecta   este  lugar.  Cuando  te  de  la  señal concentra    tu  poder   y haz  un muro  de  fuego.
Sebastián  asintió.  Esperando  que   Is   lo comprendiera.   Pasaron    varios minutos  que  al pintor   le parecieron un siglo.  Cuando sintió  un nuevo picazón.

Con  toda    su  fuerza  y   esperando que sea  suficiente  concentró     su poder   en  sus manos.  Le  dolió la  cabeza   y  por un momento sintió que le  sacaron los  ojos.   Pero una llamarada  fuerte  salió de sus manos. Al mismo tiempo,  Is  y  Adremelech   incendiaron  e  iluminaban  la  cueva.
El momento en que lo hicieron  Luke,  Heli y  Gilraren  empezaron  a cantar purificando  la  gruta   .
Úvatar   empezó  a  asfixiarse  por más que  quiso no era  capaz  de  tomar el alma de  Amelia.  La  humana  era sostenida  por  Nlatucien  y  Firond  ellos   crearon  un  campo de  fuerza y  la curaban  al mismo  tiempo.
El demonio elfo  no se dio por  vencido  y  a pesar  de  dolor  fue  el  absorber  a  Amelia  eliminó  el campo  de  fuerza.  Naltucien iba a atacarlo, pero  Firond la detuvo.
Úvatar sonrió ante  la debilidad del curador.  Cuando  iba a matar  Amelia  no espero  que ella  fuera tan fuerte y que   tuviera parte  de sus poderes mágicos .  Amelia    le  lanzó una   bola de  luz   que   casi   lo inutilizo  por completo      .  Entre el fuego , el ambiente purificado y  la respuesta de  Amelia.  Úvatar   encontró nuevamente la derrota.  Huyó  esperando  vengarse  de todos .

Espero que les haya gustado les mando un beso . 




miércoles, 26 de abril de 2017

Falafel de lentejas

Hola  ¿cómo les  va?  Hoy les traigo un plato de  origen  árabe .Muy  rico y  sano.

Falafel de  lentejas 

Ingredientes:
Ingredientes para cuatro personas:

  • 250 gr de lentejas puestas a remojo la noche anterior.
  • Una cebolla pequeña.
  • Un pimiento verde.
  • Dos dientes de ajo picados o una cucharada de ajo en polvo.
  • Para especiar: cilantro, perejil, pimentón, comino,  curry  pimienta negra y sal.
  • Para dar consistencia: harina de trigo integral .


Preparación:
Escurrimos bien las lentejas que habíamos dejado a remojo desde la noche anterior.  Luego de cocerlas   las introducimos en un procesador de alimentos. Trituramos hasta que quede una pasta, no es necesario que quede muy líquido, pueden haber grumitos o alguna lenteja entera.
Picamos el ajo, cebolla y pimiento y mezclamos con la pasta de lentejas.
Especiamos bien y comprobamos de sal.
Es posible que la masa aún no esté manejable. Si es así, añadimos harina de trigo o pan rallado, en cantidad necesaria para que quede consistente.
Sacamos porciones de masa con una cuchara y formamos bolitas con las manos limpias.
Freímos hasta que queden doradas por todas sus caras.
Es  un plato   muy rico y diferente.  Les   deseo un genial día 







lunes, 24 de abril de 2017

La lectura una gran compañera

Hola  ¿cómo están?   Ayer  fue  el  día  del libro.  
Lo que me a mi me ha hecho  reflexionar   que  el amor  por  los libros  y por leer     casi siempre  me  ha  acompañado   ya  sea  cuando era una niña de trenzas y leía los cuentos  de los hermanos  Grimm

Leer   siempre  ha  sido un gran pasatiempo y una adición.  Como una gran amiga  que te acompaña  a lo largo de muchas  horas llevándote   a diferentes lugares y épocas.
Leer   sigue siendo para mi un placer  y espero que  para  la mayoría  de mi lectores  sea  así o se han perdido de conocer  diferentes mundos.   Solo quería   hacer  esta  pequeña  reflexión y desearles una buena semana 







viernes, 21 de abril de 2017

Ilumina mi corazón. Capítulo 44 ( primera parte)

Hola,  ¿cómo les  va?  Hoy   sabrán que  ocurre  con  el  viaje  de  Amelia  espero que les  guste  este  fragmento.

Capítulo 44


Amelia  siguió a  Naltucien  por  un pasillo  estrecho  de madera    caminaron unos segundos por  el corredor  hasta  que la anciana    abrió  una puerta que estaba  a su izquierda  señaló    la  recamara  vecina.
— El cuarto contiguo   es mi recamara.  Si necesitas  algo solo tienes  que llamar.
Amelia  asintió,  y prosiguió  a entrar  a un   cuarto enorme  con una   gran  cama  de  madera  y dosel como las  que había  visto en los cuentos  de  hadas.  El cuarto  tenía    una    mesa  pequeña  y  dos sillas  además   de  dos  veladores.  En la  mesa   se encontraba  unas  rosas  blancas.  Al fondo estaba  un   gran  armario  también de madera.
Amelia preocupada  por la comodidad  del cuarto preguntó — ¿Cuánto  tiempo   durará el viaje a  Seragon?
— Esta noche llegaremos,  pero  queremos  que estés lo más cómoda  posible.  ¿Deseas  comer  algo?
Amelia   hizo una mueca de desagrado apenas  tenía hambre  desde que  Úvatar   la  raptó.  — No  gracias.
—  Descansa  un poco.
—  ¿Puedo  ver   como zarpamos? ¿ Estamos en el ministerio?
— Aún seguimos en el mundo humano, pero   ya estamos en  rumbo a  altamar. Contamos  con hechizo   que hace que las personas    sin poderes de tu mundo   no nos  puedan  ver, ni sus máquinas  nos pueden  detectar.  Sígueme, ya no hay peligro  que  los hombres   del ministerio   se den cuenta de que estas  con nosotros.
Amelia sonrió estaba  harta   de estar  escondida  entre  cuatro  paredes. Nunca antes   ella  estuvo   en un  barco  mágico y  deseaba   divertirse  un poco.  Cuando estuvo  arriba  y miró el mar recordó su  viaje  con  Sebastián  cuando  ambos  disfrazados  bailaron y se  besaron a la luz  de la luna.
Un gruñido le  hizo  ver que pasaba en su entorno.
A  su lado estaba  Naltucien  en su forma humana   vestida  con una  capa  blanca  protegiendo  su  corto  cabello plateado.  Su   rostro arrugado y   su expresión alegre  a  Amelia le  recordaban a  una lechuza.   A su lado estaba  un joven alto  de    por lo menos  15  años  con el pelo  rojo  y  la  cara  llena  de  granos.    El muchacho parecía molesto   de  estar  en el barco   y  sobre todo en el mundo humano.
— Este  lugar es  horrible  y nauseabundo.

Amelia   miró  alrededor   aún  seguían en  Támesis  a los lejos  se podía  ver  el  Big Ben  y el palacio de  Westminster.
—Estás  equivocado, es un  hermoso  lugar.
El muchacho le  gruñó  — Humana  que  vas   a saber de  gustos.  Ustedes  se regodean en el sufrimiento.
Antes  que  Amelia pudiera contestar .  Naltucien   interrumpió  la  discusión.
—  No todos los humanos  son así.  Lólindir  te presentó a  Amelia, nuestra protegida  e  invitada.
Amelia   se sintió como si  apestara por  la expresión  de  asco   del  joven.
Tratando de  hacer conversación  — Es una hermosa nave,¿  quién la maneja?
— Ignorante.  Estamos en una  ballena  de madera ,  es una nave  mágica   que  nos  lleva .  A  cambio  de  que le dejemos  existir  tranquila.  Eso no podría ocurrir  en tu mundo que  tortura animales para divertirse.
Amelia   respiró  fuerte para no contestar  nada  grosero al chico  con  granos  y nombre   gracioso .
— Lólinder,  no   te  vanaglories  de lo que  conoces.  Los mundos  son  muy  bastos  y  sabes menos   mucho menos  de lo que  crees.
Lólinder   miró en forma despectiva  a  Naltucien. 



Amelia pasó un buen rato mirando  como    la costa se perdía por completo y entraba  en el mar.  Tenía muchas  dudas  en la  cabeza  por   la operación que  iban a realizarle  dentro  de días.
No pudo  evitar    a  Naltucien  cuando  la invitó a  que coma  algo.  Sin  ganas  fueron  a un pequeño   comedor .  Estaban  unos minutos  a solas cuando  se les unió una mujer con el  cabello morado.  
Amelia  tomó un poco de agua  y algo  de  fruta.  Mientras  disfrutaba  de la conversación  de  Gilraren.  La  joven dragona  era  muy divertida  y dulce.  Luego de comer  fue   a su  cuarto   a  tratar  de dormir ,  pero    como no pudo  decidió leer  un poco.  
Estaba  a punto de  terminar    el libro  cuando   oyó  como el viento   golpeaba  el casco del  barco.  Iba a levantarse a  ver qué pasaba  cuando  miró    hacia la  ventana.  El  rostro    lúgubre  y asqueroso  de  Úvatar  le sonrió 
— No  puedes  huir  de mí.  Tu alma  será  mía. 
 —  Nunca  — gritó  Amelia  y  lanzó  la  tableta a la  ventana
Gilraren  golpeó la puerta.
Amelia  le hizo pasar a  su recamara.
—  ¿Qué ocurre?  Oí un  grito.
Amelia sin querer  dar  explicaciones  mintió  — solo tuve una pesadilla  y se  me  cayo  mi tableta.
Gilraren   no le  creyó,  pero no dijo nada  Se acercó  al artefacto  y  lo  reparo.   —  Vamos   a ir  al mar   de los  elfos.  Quieres  ir  a  verlo o deseas   seguir  descansando.
Amelia  prefirió   salir  de la  habitación  así que  asintió. 
Caminaron  por   el pasillo angosto mientras   Giraren  hablaba  —   Las puertas naturales     se atraviesan por medio del  agua.  A Veces los humanos  han llegado a  nuestro mundo  por ese medio. 
 Amelia    se puso rígida  y  dejó de  caminar.  Desde que le dijeron que podía estallar  si pasaba     una puerta mágica  temía   ir  a   otros mundos.
Gilraren  no dijo nada  y solo tomó su mano.    Una  gran  tormenta se  veía  en el horizonte   mientras el  barco se mecía  de un lado al otro.  La  tormenta  se hizo cada  vez más  fuerte.  Amelia lamentó   haber comido.  Ella  y  Gilraren  se encontraban totalmente  mojadas  .  Ambas se sostenían  de  un pasamanos  Por  un momento  Amelia  creyó  que el  barco  se  iba a voltear  cuando   todo  se puso  en calma.  Un aroma  a pino  y rosas  inundó el ambiente  
— Hemos llegado   al mar cristalino, deseas  ver el mundo  elfo.  Todavía  falta  una hora y media para llegar  al palacio de las rosas.  Luego de  atravesarlo estaremos en  Seragon  
— Bueno, caminemos un poco, aunque aun sigo algo mareada, pero  el    viento  fresco me hará  bien.  



Amelia no estaba  preparada  para    ver  un mar cristalino  y un  exuberante  bosque.  A medida que  avanzaban podía  ver algunos palacios   a los lejos.  Nada  le preparó  para  ver     a lo lejos un enorme  palacio    con  5  torres llenas  de rosas. La primera  torre tenía rosas  azules    y   la nieve  cubría sus paredes.  La torre  de al  lado  tenía  la  rosas  blancas    y   las paredes   eran lisas  y hermosas.  La torre que le seguía tenía    rosas  amarillas , naranjas  y  rosas   y  sus   paredes  eran   verdes.  La otra  torre   era   de  paredes  rojas algo agrietadas  y  rosas    muy rojas que parecían a punto de arder  y por último   había una torre   con rosas  negras  y las paredes  del mismo  color. Antes que ella  preguntará sobre el castillo.
La  voz molesta  de  Lólindir   la asustó,
—  Estamos llegando al palacio   de las rosas  la sede  del consejo  élfico  y los  5  mundos  que la gobiernan.  Palantir  o  el  bosque  de hielo   con  sus  grandes  bosques  in  de  nieve,   Erembor o  bosque  blanco y  sus  aguas   claras  y diáfanas.  Tuclakelumë o  también conocido  como   el bosque sombrío  con  sus  enormes  bosques.  Ciryatan   o  también conocido  como  el bosque ardiente   mi lugar  preferido entre  los  mundos  élficos  y por último Inglorion  o  el bosque   negro  con su mundo salvaje que está  en el límite con  Seragon.
Amelia miró por última   vez   el palacio   mientras  se alejaban  de mundo élfico e   iban  a  por  un mar  cada   vez  más  y  salvaje
Llegaron  a  una  costa   exuberante   de  árboles  rojos   , verdes  y   morados.  Amelia  nunca estuvo  en   lugar  tan  bello  y  misterioso.
Lolindir   alegre  se convirtió  en  un inmenso  dragón  rojo mientras   dijo  alegremente
— Hemos llegado a  Seragón


Días  más  tarde

Sebastián    caminaba  cansado  por un inmenso  bosque  de  color  rojo .  Llegó   a  Seragon  hace unas horas.  Tomó algo de agua     que tenía en su mochila    y  se alejó  bastante  de  Firond  y su continua cháchara sobre los bosques.
Heli  parecía    extasiada  y   grababa  todo   en su celular .  Mientras    Luke     bostezaba    y  casi se  caía dormido encima de él.  Sebastián estaba  harto  de  caminar ,  de la naturaleza  y  sobre  todo  de  extrañar   a Amelia.
Partió   de  Londres    hace  3  días por   un pasadizo secreto   y    esperando    no ser detectado  por  el ministerio.  Creyó que  caminar  por el corredor secreto junto  a  Agatha  fue   aburrido y arduo.  No supo  lo que esperaba.  Partió del mundo humano en una  barca   frágil en la que  casi  se ahoga. De ahí espero      unas  horas  en la orilla del mundo  élfico  hasta que  Firond  llegue con suministros  y lo guíe a su destino. No esperaba  que  Heli y Luke  estuvieran   con Firond.  Ellos   se  fueron unos  días  antes  a mundo elfo  para  tener el permiso  del  consejo  élfico y de poder  para  seguir con sus poderes. El  consejo   luego de  una  gran reunión  y   que tuvieron que  pedir   el consejo  de  Amnras   el  líder  de  Seragon . Por  influencia del dragón  se  dio la resolución   que  Luke y  Heli    si lograban   pasar   5   retos    de los   5  reinos elfos  podían   ser llamados elfos y utilizar  su poder sin restricción.
Firond   fue el   encargado  de  enseñarles su mundo  y   cómo utilizar  sus incipientes poderes  antes   de  ir a  realizar las  pruebas de los  5  reinos.  Por esa razón  en lugar  de ir  en  bote  como esperaba   Sebastián  fueron  caminando mientras   Firond les  enseñaba  el   entorno.
Cuando llegaron a  un bosque  que   cambiaba  de  hojas  cada  hora  Sebastián estaba  a punto  de  gritar   a  Firond.  No quería  esperar más para   ver  a su novia  y  creía que ella debía ser  operada lo antes posible.
Como  si  leyera los pensamientos  de  Sebastián.  Firond    tocó una flauta  de la nada  apareció  un  dragón rojo que  Sebastián reconoció  como  Lólindir.  Aunque  le  tenía antipatía  al  dragón se alegró  de verlo.
Luego de unos minutos  Lolindir    los acogió  en su lomo  y  los   llevo  dentro  del  bosque cambiante . Sebastián temió que  iban  a estrellarse    sobre  la  arboleda  de   color   blanco  cuando   Lolindir  se  posó    en un gran árbol  adentro  estaba    el   hogar  de  Firond  en Seragon.
casa de Firond
Sebastián al principio pensó que estaba  en un cuento  de  hadas .  El   árbol parecido a un gran  nogal    albergaba    una casa   hecha  con paredes  negras  y blancas.  Del domicilio  salió  Amelia   seguida  por   Naltucien  y  Kelly  la  ayudante  del  curador.
Sebastián    se sorprendió al ver a  Amelia un poco más  flaca  pero   con  el rostro   menos  tenso que  cuando  estaba  escondida en  Londres.  El  pintor  corrió abrazarla  se sumergió en su olor a  chocolate con limón  y  en su  calor.   Por  un momento   todos lo que los  acompañaban  desaparecieron  y  los  dos  encontraron  la  paz  y felicidad  que tanto  añoraron.
Firond rompió la magia   del momento  el rato que   fue  a saludar  a  Amelia y comprobar  cómo se  encontraba.
Amelia   de mala  gana  fue  a   su habitación en donde   Firond   le  examino.  El curador   decretó que la muchacha  estaba   fuerte para ser  operada.
Y que   se haría  a la medianoche del día  siguiente.  Amelia espera  ese momento  con miedo y  esperanza  a la  vez.
Luego que  Firond le  dejó  y  fue    a  descansar    después  del  arduo viaje   Sebastián  le  abrazo  ninguno  de los  dos  dijo nada  solo mirando hacia  el bosque esperando  que ella  pudiera sobrevivir  a la operación  y  ellos  retomaran una  vida  normal.
A la  mañana  siguiente  Amelia  despertó   muy  temprano apenas  pudo  dormir.  Tuvo terribles pesadillas   a  su  lado  estaba  Sebastián  dormido en un enorme  sillón orejero de  color  blanco.   Amelia  se lo toco dulcemente  esperando no despertarlo mientras  examinaba su rostro. Habían pasado mucho  tiempo   solo comunicándose    por  teléfono.  Extrañaba sentir  su piel  ,  su  olor, abrazarlo y  sentirse  segura.
Amelia  casi  chillo  cuando   se abrió la puerta .  Sebastián  estuvo a punto  de caer    del  sillón.  Kelly entró  y  le sonrió a  Sebastián.

—  Buenos  días.
— Buenos días  respondió la pareja al unísono.
Kelly  sonrió a  Sebastián.  A Amelia no le gusto que parecía a punto de  saltarle encima.
—  Sebastián, puedes  salir un momento  voy a  examinar a  Amelia.  Si deseas puedes ir  a desayunar  Heli  y  Luke se encuentra  allí.
Sebastián se marchó  sin  ganas   .  Primero fue  al  baño y luego   al comedor  en donde  Heli  y  Luke   tomaban  el desayuno.  Se sorprendió  al    ver  que en la casa de  Firond   a pesar  de estar  en plena  selva  tenía   luz  eléctrica   hecha por paneles solares  y  conexión al internet  y  cable mágico.
Luke  tomaba   un poco de jugo de naranja    mientras Heli    untaba  un poco  de mermelada  de mora  en un  pan  .  Sebastián  no  tenía hambre  ,  pero no deseaba     oír   el sermón  de  Luke  sobre   beber  sangre  así  que  fue     a  tomar  una  bolsa de  transfusión    y le hinco el  diente en la cocina.
Firond   sonrió al ver  que  Sebastián estaba apropiadamente  alimentándose  como  vampiro.
— Buenos  días.
Sebastián terminó de beber  la sangre  de la bolsa para responder.
—  Buenos  días.
—  Acompáñame al comedor  .  Aunque  comiste   sangre  debes  tomar  también otros  alimentos .  Gastaste  mucho  sangre  y energía  en el bosque.
Sebastián se mordió la lengua para no contestar lo que se merecía .  Sin  ganas   tomó  un poco té  de hierbas  esperando  complacer  al  médico.  Por  suerte minutos  después  llegó  Amelia  junto  con  Kelly.
Cuando  Amelia  se sentó,  cuando   iba a  tomar  un pan.
Firond   se lo quitó.
—  Hoy  comerás   una dieta  especial.
Le dieron  agua  del  bosque  negro   y  frutos   del   bosque  ardiente entre otras  cosas.
Amelia  estaba  nerviosa  y  apenas  tenía hambre.  Luego del desayuno   Firond    en una comitiva en la que estaba  Naltucien ,  Kelly  Luke, Heli,  Lorindir,  Sebastián  y  Gilraren  fueron a la cascada  de plata.  En donde  Firond  haría un ritual de  purificación  para   Amelia  y  la operaría  ahí mismo  a la medianoche. Sebastián no estaba muy convencido  sobre  la   sanidad  de la operación  y le  gusto menos la  idea  cuando  Adramelech  e  Is  llegaron  a la  cascada. En la  que   procederán  a  operar  a Amelia  que  temblaba  por miedo  a que  todo saliera mal.  
Espero que les haya  gustado este  capítulo y  les deseo un buen fin de semana






miércoles, 19 de abril de 2017

Lentejas un manjar económico y nutritivo.

Hola  ¿cómo esta´n?   hoy les  voy  hablar   de  una  de mis legumbres  favoritas Las  lentejas

Adoro  las  lentejas  con  arroz  y un poquito de aceite.
 Las lentejas son las semillas de una planta de la familia fabaceae que crece una vez al año. Presenta una pequeña vaina cuyo interior guarda como un tesoro las redondeadas lentejas, tan diminutas como ricas en nutrientes.

Se trata de una de las legumbres que se conocen desde la Antigüedad. Sus orígenes se  retoman en  Asia Menor y se cree que en el Neolítico, los pobladores de la India o Egipto ya sabían que debían plantarlas para cosecharlas. La  lenteja en Egipto.  Israel   y  en  otras localidades  de  asía menor  era muy  apreciada .    

Si bien en época romana se consideraba un alimento para gente humilde.  Era  el  principal   alimento  de los  soldados y  su  consumo   en  ocasiones  especiales    se consideraba de  buena   suerte.  Al llegar  a  la  Edad  media   este  alimento  se expandió por  todo    por  toda  Europa.  Sin  embargo,  con el paso  de  los  años  y la incursión  de otros  alimentos  fue   dejada  a un  lado.  En  el   XVII se  consideraban a la lenteja como forraje para los caballos, impensable para la dieta humana.


A pesar   de eso  la lenteja   no  fue  del todo  eliminada   de  la  cultura   popular  y   sigue  siendo considerada una  opción  para personas  humildes  
Las lentejas son un alimento lleno de proteínas. Para aquellas personas que no comen carne, resultan imprescindibles para que este fundamental nutriente no falte en su alimentación.
De todos es conocido que la lenteja es una fuente natural de hierro. El hierro es muy importante para nuestro sistema inmunitario. No sólo previene la anemia y combate el cansancio, también ayuda a que nuestra piel, nuestras uñas o nuestro cabello tengan mejor salud.
Otro mineral que encontramos en la lenteja es el magnesio, beneficioso para nuestro sistema nervioso. También interviene en nuestro sistema circulatorio, ayudando a la regularización del ritmo cardíaco. Y más minerales tenemos en este agradecido alimento: el sodio y el potasio necesarios para el sistema cardiovascular; el fósforo que nos ayuda a tener huesos más fuertes y también a cuidar de nuestra memoria; el zinc, con su poder antioxidante, que además, resulta ideal para las embarazadas; o el calcio, de tanta importancia en cualquier dieta, que ayuda al sistema nervioso, al muscular, a nuestras hormonas y a la formación de huesos y dientes.
Pero las propiedades de la lenteja van más allá, pues también encontramos en ella importantes vitaminas. Tenemos varias del grupo B (B2, B3, B6 y B9), fundamentales para la correcta producción tanto de glóbulos rojos como de las células. La falta de este nutriente puede derivar en problemas de anemia, en cansancio e incluso en la formación de piedras en el riñón. También encontramos las vitaminas A y E, maravillosos antioxidantes de los que ya hemos hablado en más de una ocasión, perfectos para luchar contra las enfermedades degenerativas.
Tampoco podemos olvidar que la lenteja es muy rica en fibra, por lo que ayuda a regular y favorecer nuestras digestiones. Por último, tenemos que mencionar que las lentejas son un alimento muy importante para las personas que sufren diabetes. Pues las legumbres, en general, tienen la capacidad de metabolizar sus hidratos de carbono de forma que pasan poco a poco a la sangre.

Existen muchas variedades de lentejas.
Lenteja beluga: de color negro, son empleadas para ensaladas o recetas con cuscús.
Lenteja pardina: se usa en la cocina mediterránea, su tiempo de cocción es menor que el de otras variedades.
Lenteja verdina: de un ligero tono verde y tamaño pequeño, es la variedad que se usa en Sudamérica.
Lenteja roja: se compran peladas. Su color adquiere un tono amarillento al cocerla. Son perfectas para purés.



En mi país   es  un alimento  para  las personas  humildes  y   es  muy  común  .  En   las  próximas entradas  les  daré  alguna  receta  con  este  rico ingrediente. 
Les deseo una   buen  día  y les mando un beso 




lunes, 17 de abril de 2017

Frases para pensar en los maestros

Hola  ¿cómo están?   Hace  poco en mi país  fue  día  del  maestro.  Se  me  ocurrió  poner    unas hermosas  frases que encontré sobre  esta  gran   profesión que  requiere mucho   amor  y  paciencia.







Espero que les  hayan gustado las  frases les mando un beso  y  les deseo una buena  semana




miércoles, 12 de abril de 2017

Ilumina mi corazón Capítulo 43 ( tercera parte)

Hola  ¿cómo les  va? Hoy  van  leer  sobre la huida de  Amelia  a  Seragon.  Espero que les  guste.
Capítulo  43



Días  después.
Amelia    terminó de  vestirse,  unas  horas antes  fue  examinada  por  Naltucien,  que indicó  que se encontraba  lo  bastante  fuerte  para hacer  el viaje a  Seragon.
Optó  por  un  calentador   deportivo  de  color  negro  y   camiseta  de manga larga del mismo  color   se  hizo una  cola de  caballo   en  su  cabello.  Agatha  en  la cocina   le  mandaba   una pequeña mochila  con   frutas,   emparedados, agua, linterna   y una  tableta.
Amelia  temblaba  de miedo  por   su próxima  fuga  y su inminente  operación.  Tenía  horribles pesadillas   en las  que Úvatar  le  raptaba de  nuevo.  Por  un momento   quiso  quedarse  escondida  y  volver  a  la  cama. Sin embargo, estaba  harta  de estar   enferma  .  Deseaba  una  vida normal  o por  lo menos estar  junto a los seres  que  amaba. Miró en su  cartera  una  fotografía  de  su hermana.   Luego  el anillo que   Sebastián   le  dio  como promesa  de una vida  juntos.  Minutos  después  Heli llamó a   desearle  suerte.
Ella no estaba  sola  quería  ser  feliz   y  debía   luchar  para  conseguirlo a   toda  costa. Respiró  en forma  profunda,  luego se  miró  al espejo  para  ver   si estaba  presentable .  Luego  salió  de la habitación  en donde  la esperaba  Agatha  y  Zahra.
Horas  antes  se había  despedido  de  su hermana,  de  Heli,   Sebastián  y  el resto  de sus  amigos.  Zahra  se  quedó   por  si necesitara alguna   ayuda.
—Estoy lista.
— ¿Tomaste las pócimas que te  dio Naltucien?
— Sí .
Zahra  buscó  una   manta    —.  Ten  por si  acaso  haga  frío.  
Amelia  asintió  tomó la manta   que  Zahra  le ofrecía minutos más tarde la  mochila   con la comida y  sus medicinas.
— Gracias —   algo  cohibida  Abrazo  a  Zahra  y  Agatha  esperando  no llorar   de  nuevo  como cuando  se  despidió  de  Ana.
Agatha nerviosa miró  a  su  reloj  —Será  mejor  que  vayamos  al pasillo.  Sinclair  pronto  vendrán.
—Ponte  saco,  el frío te puede  hacer   daño  Amelia.
Amelia solo puso los ojos en blanco, pero hizo caso a  Zahra.
Esperaron  unos minutos en el pasillo cuando     uno  hombres  fornidos se  les  acercaron  con una  gran  caja.
Agatha  se les  acercó
—  Hola, Sinclair ,  te  queda mejor la  barba.
Sinclair  gruñó   estaba  disfrazado  de  un hombre que tenía  una barba  de  Santa Claus.
—Será mejor irnos.
Abrió la caja de madera que era enorme, pero estaba   vacía.  Indicó   a  Amelia  que  se  colocara en ella.  La  muchacha    cerró los  ojos  sintió    un  inusitado miedo  a  estar  en un lugar  cerrado.
—  Tiene  buena  ventilación  y  el espacio  es  amplio .  Solo  será  por  un momento.
Amelia  sonrió  sin  ganas    luego  entró en  la  caja. Fue  transportada   a un piso  superior  en donde  oyó  a  Sinclair      querer   entregar  un mueble   al  dueño  del piso de arriba.
El hombre los insultó  y  Amelia  tenía miedo  a estornudar  o  a reírse.  Más  tarde    salieron  del  edificio  sin que nadie  se dé cuenta de que ella   estaba  en la  caja.
Por  un momento  temió que los  hombres  que   Billy  puso    lo notaran ,  pero    pasó inadvertida.
Cuando la colocaron en un  enorme  camión  de  muebles   Sebastián   y  Luke  la esperan dentro    del lugar donde  se depositaban   la  carga.     Le ayudaron a   que se ponga  cómoda.
Eran como las  diez  de la mañana,  Amelia  no sabía  cuándo entraría  al ministerio de  magia  y menos    conocía la hora  de  ir  a  Seragon.   Se acomodó  junto  a  Sebastián  y  mientras le  contaron la otra parte  del plan.
Amelia se  iría   a  Seragon junto  con los  últimos  huevos  de   fénix  y de  dragón  que  fueron llevados  al mundo  humano  para  salvarlo.  A Amelia no le  gustó la idea  de   volver  a estar  encerrada  en   una  caja  por  enorme  y cómoda que fuera.  Sin embargo,  era    el único método  seguro para  pasar la  aduana  y  sobre  todo las puertas  mágicas   con  el mínimo de  energía.  Ya   que los  huevos  de  fénix     que estaban en la tierra    estaban muy enfermos  y  cualquier  energía mágica los podría  hacer  estallar.  Lo mismo que  ocurría  con  Amelia   después  de ser  contaminada  por  Úvatar.
Para despistar  a  Billy y al ministerio de  hechicería  .  Gilraren  y su padre   pidieron  cajas de madera  vacías  para empacar  .   Luke  y  el resto   esperaban  que en cualquier momento llamen  para dejarlas  y  así meter  a  Amelia  junto  a los  huevos  de  fénix.
Una  hora  más  tarde,  llamaron.  Era  la señal  para que  Amelia  vuelva  a  su escondite.  Transportaron  a  Amelia    un edificio       común  y corriente  a  ella  le recordaba  a un  banco.   Se decepcionó  al ver que ese  era el ministerio de  hechicería.  Esperaba algo espectacular  como en los libros  de  Harry  Potter. Volvió  a esconderse  en la  caja  antes que  Sebastián la  regañaba  por  poner en peligro su escondite.
Cuando  llegó al estacionamiento.  Un  hombre     con  voz  chillona  los   recibió    y  se  puso  abrir  las  cajas.  Amelia     temió  que  le iban a encontrar.  Luego  recordó  el dispositivo   que  Sebastián le  dio antes  de esconderse   solo lo podía utilizar   dos  veces  .  Era  un artefacto que  Blake  y  Firond  crearon que  daba  la ilusión     que la  caja  se encontraba  vacía.
Amelia  esperó a   que   revisaran su escondite  para   activar el aparato.  Sin  embargo.   Una  voz    gutural  y molesta  lo impidió.
Todos  lo dragones     que  fueron a  buscar   los huevos  conocían    que  Amelia  estaba  escondida  y que pidió  refugio  en  Seragon.  Amras  le  dio visto  bueno  y  si pasaba  la aduana de los mundos  .  Ella sería  albergada en los  bosques  prohibidos.  Aunque  Lólinder  despreciaba a los  humanos  y  no entendía  porqué  llevar   esa  farsa. Siguió las  órdenes de su líder, sin cuestionarlo.
— Va a revisar  caja  por  caja.  Ya  nos  hemos  demorado suficiente.   A  diferencia  de   asquerosos  humanos  los  dragones no mienten.
—Tenemos , miedo que lleven  animales  o personas   de contrabando  .  El    jefe  de  seguridad   ,  el señor  Gurt  nos pidió que  fuéramos  cuidadosos.
Amelia   oyó  un   gruñido. Estaba  muy nerviosa , sus manos  sudaban  y temía   tirar  el control  cuando la caja  sea  abierta  de improviso.
—  Ya que quiere  perder  el tiempo.  Espero que  traslade las  cajas  sin daño  y que pague  el tiempo que  se  demore   en  revisar  todo.  Gilraren  aunque  odio el mundo humano  creo que tenemos  tiempo de comer,  siempre   me  he preguntado   ¿qué son  esas papa fritas  que  tanto  le  gustan a  Firond?
Amelia oyó unos pasos.
— No pueden  irse  y dejarnos  en este lio .  Necesito   que  firme  los papeles y pague  a los proveedores.  Además,  es  su responsabilidad  trasladar  las  cajas    al ministerio a  su  barco  no la nuestra —.  Dijo el funcionario  algo  preocupado.
En lugar   de que  el hombre  hablará  lo hizo una mujer —  Le  damos  5  minutos ,   mientras  tanto pagaré  a los  hombres  que trajeron el material.
Lólinder  toma las   cajas  revisadas    y  llévalas  con  Idris.
Mientras    los   hombres  discutían  Amelia  sintió  que movieron  su  caja  y  la  colocaron    junto a otras  dos.
— Me llevo estas   creo  que  ya las  reviso.
—  Llévaselas.— Dijo el hombre sin notar que  colocaron  la  caja en la que estaba  Amelia
Amelia  fue  transportada     deprisa      por  varios pasajes .  Para luego ser llevada    en un ascensor.   Tomaron   su caja como si ella no pesara   y la llevaran  a un  sitio oscuro.  Ella seguía  nerviosa    y   estaba   algo mareada.
Al  principio  sintió  un  zumbido.  Heli le contó  que     un ser sensible podía  escuchar    el alma    de las   aves  y  escucharlas   cantar.   Amelia  solo  oía  un  graznido   algo  fastidioso  que le  produjo  dolor  de  cabeza.  
Oyó a  alguien  abrir  una puerta.
—No puede pasar  aquí  estas  cajas  ya  han sido revisadas  y contienen    los  huevos.  Uno  de  sus  hombres      nos vigila  como ladrones por llevar   lo que  nos pertenece  a nuestro mundo.
—Es  por  su seguridad.
Amelia se estremeció al oír la  voz  de  Billy.
—  Hace  un rato  uno  de mi   equipo sintió  un  aura de  poder.  Como  si  uno de   ustedes   usará magia.
La  voz   femenina    habló —   Uno de  los huevos  casi se  rompe   por  culpa  de  la prisa de  Lólinder.  Solo  lo volvimos  a su estado normal,  pero  si  quiere puede  revisar       de nuevo  las  100  cajas.  Eso sí   responderá  consejo   de especies  la  demora  y si uno  de  los huevos  muere.
Billy  gruñó  y si no fuera porque la dragona estaba  rodeada    de varios  hombres la hubiera atacado.  
Se  fue  furioso  sin decir   palabra.
Amelia  volvió a  quedarse oscuras  por     algún tiempo . De  vez en cuando alguien  apilaba    más  caja   y el ruido  se  incrementó.  A  ella le  dolía      la posición en la que estaba  sentada  y  tenía  náuseas   y  el dolor  apenas la  dejaba pensar.
Por   lo que  al principio  pensó  que  estaba  loca  cuando  sintió     que el cuarto  se  movía  aterrada  se abrazó  a sí misma  pensando  en  Sebastián  ,  Ana,  Zahra  y  Heli. Luego una luz     se prendió  y alguien  abrió la  caja en donde estaba  escondida.



Amelia  casi  gritó  al ver  a  Naltucien   junto a  ella.
—¿Estás  bien?
—  Solo  algo  asustada. Pensé que  me iban a  descubrir.
Naltucien se  acercó a  Amelia, que estaba  algo pálida.  Se puso  a  examinar a  la muchacha. —  Aun estamos en el ministerio. Así que  todavía  corres peligro.
—Pensé que fue  transportada algún lugar.  Creí  que  con mi condición era imposible.
— No puedes utilizar  ni  puertas   mágicas, ni pasadizos.  Tampoco    pueden  hacerte  hechizos  directos,  pero la magia indirecta  y  utilizada  al mínimo.  Apenas  te   hace  daño.
Aunque había poca luz  Amelia   observó la habitación en la que estaba    era  un galpón con  cientos  de  cajas  y piso  de madera.
—  ¿Estamos en el  barco?
—Sí aunque estás  en uno  de los  nueve compartimentos  de  carga.  Todavía no puedes ir a  tu camarote.  Hasta que  salgamos  del ministerio.
Amelia   aún tenía  un  terrible  dolor  de cabeza,  su estómago estaba a punto de vomitar  y sus  piernas apenas le sostenían.  Lo peor era  el sonido irritante  que  hacían las  aves.
Naltucien    se aproximó  a  la  caja   en donde  Amelia estaba  escondida  y la transformó en un  catre. Encima  tenía    su pequeña  mochila  con sus provisiones.
— Será mejor que  descanses.
Amelia  cerró los ojos  demasiado  débil y prácticamente  se tiró en la cama.  
— No puede llevarme a  otro sitio  creo que las  aves  fénix    me enferman.
Naltucien   solo la miró  con sus profundos  ojos   grises.   Para  Amelia la  dragona le intimidaba   aun en su  forma  humana.  A pesar de que    era  de estatura  pequeña   y su    rostro  era  redondo y lleno de arrugas.   Algo  en su  mostraba una  fuerza  que amedrentaba en especial a  Amelia que  se sentía impura luego  de ser  raptada por  Úvatar  
— Las  aves no hacen nada,   es  tu corazón  está  lleno  de  miedo.  No debes  tener   a  la oscuridad.  Todos  somos  luz  y  sombra    lo bueno y lo malo viven en nosotros.  Cuando  dejes  de  tener  miedo  sobre  tus  sentimientos ,  dejarás  de  oír   su graznido.  Hay seres  que nunca lo hacen , eso   no  es malo no eres  un monstruo que  va a asesinar . Solo tienes  miedo.
—  Las  bestias  con   miedo  son las más peligrosas.
—  Tienes  razón, pero  los  humanos  casi siempre  satanizan  lo que no entienden.  Escucha a tu corazón y mírate por  dentro.   Tal  vez  lo que encuentre sea no sea  tan malo.
Luego  de decir eso  dejó Amelia  con las aves  fénix.  El  graznido  se volvió  terrible  . Ella pensó que se iba a  volver loca.  Grito  a las  aves  — Cállense.
Las aves  hicieron más  ruido  .   La muchacha se tapó los oídos con las manos, pero  fue  inútil. 
Amelia sintió  que iba  a morir  si seguía  en ese lugar.  Debía  huir  hacia otra habitación capaz que  no pudiera  escucharlas.    
Así  que  con trabajo  se paró  y  fue   a   la puerta.  Estaba  cerrada. Se arrastró  a la  cama  y  volvió  a gritar  — silencio.
Las  aves  hicieron más  ruido  y  a Amelia le pareció  que se  estaban  burlando de ella.  
—  Si  vuelven   hacer  ruido las  destruiré.  Las aves se callaron un momento, pero luego  hicieron  ruido más  fuerte.  Amelia   con furia  fue  a la caja más  próxima  dispuesta  a destruir   a los huevos.   Abrió  el  cofre  y  miró   a    los huevos  podría  destruirlos   y ellos no   se defenderán   .  Solo  debía  tirarlos  al piso.  
—Pueden  callarse,  me siento mal  y ustedes  con su ruido  me hacen sentir  peor.  Por  favor,  silencio.
Sorprendentemente las aves  se  callaron   Amelia   volvió  a la  cama  aun más enferma.  Luego de un rato en lugar  de  graznidos escucho como las aves   cantarán.  Heli le contó que solo los seres puros   y  que no desean  mal a nadie  podían  escuchar   el canto  del fénix.
Amelia  se quedó dormida y su  dolor  cesó.  Una hora más tarde  Naltucien    y   un hombre  de  cabellos  y  barba  que  Amelia  le recordó  a  Gandalf  del  señor  de los anillos  entraron.
— Bienvenida    a  la nave  de los  dragones —  dijo el hombre.
Amelia  asintió y quiso  peinarse  con las manos.
— Gracias por ayudarme.
—  Estamos a punto de  abandonar  el ministerio  e  ir  a  Seragon.  Espero que tu viaje sea  grato.
Luego de decir  eso  el hombre se  fue.  Dejando  a  Amelia  junto a  Naltucien .
—  Ven te mostraré   tu  camarote  y podrás  ver  zarpar el barco.  Estamos  todavía  sobre el Támesis  pero la magia  del  agua   pronto nos  llevará   al  océano de los elfos  y los  a las aguas  salvajes  de  Seragon.

Espero que les haya  agradado el capítulo y  les deseo  un genial fin de semana 




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